25. Mis promesas para ti
— ¿Esta es la ropa seleccionada? – cuando al fin reinó la paz, Steve le preguntó a la dependienta.
— Sí, siguiendo sus indicaciones, la elegí para la Sra. Green, pero no ha podido probársela.
— Disculpe por favor todo este malentendido— la asistente tenía la cara en el suelo.
— Sr. Brown, le daremos muchas concesiones en los precios por este malentendido, por favor disculpe Sra. Green— la gerente quería que le salieran mil bocas para disculparse.
— No fue su culpa, muchas gracias, pero ya no