Cap. 19 Las maldades de Leila
Troy, aguardaba en la sala de emergencia del hospital y Cardenal le dio un café.
—Menos mal que te diste cuenta a tiempo.
—Ni tanto, no sabía que su alergia era severa.
—¿Viste cómo se le hinchó la cara?
—Sí, fue terrible.
Sofi se acercó a ellos nerviosa.
—Gracias a los dos por auxiliarme, no esperé esto, en serio.
Cardenal le preguntó.
—¿Ustedes ordenaron ese postre?
—No, eso es lo raro. Consulté con nuestra lista de restaurantes y no estaban incluidos, pero con el apuro me distraje y no confir