Zack y Melanie intercambiaban miradas, consternados. En cuanto ella recibió los resultados de las pruebas de calidad que se hicieron con la agencia de siempre, corrió a la oficina de su jefe para informárselo.
—Ningún lote de preservativos resultó ser apto para su uso y la mayoría de los medicamentos no contiene la cantidad de principio activo que se especifica en el envase, ¡ese laboratorio ni siquiera debería seguir operando! —chilló ella, al borde de la histeria.
Zack seguía leyendo el in