Capítulo 11. Eres una malagradecida
El sol de la mañana en Nueva York era una luz fría y desprovista de consuelo que se filtraba por los ventanales de la nueva mansión. Becca se despertó con la sensación de vacío y el recuerdo de o sucedió en la noche. La ausencia de Connor, sumada a la interrupción eléctrica de la noche anterior, le dejó un sabor amargo en la boca. Se levantó temprano, antes de que el servicio empezara a moverse por los pasillos, y leyó de nuevo el mensaje de Chloe.
Su padre, Arthur Sinclair, exigía su presenc