La noche estaba corriendo tan caliente.
Luces, música ensordecedora, tragos en forma de pene, gritos y dólares por doquier, es una combinación perfecta cuando vienes a ver a los papitos bailar en tanga.
Iris, Dany, Santi y yo estamos gritando como verdaderas perras locas cuando el vaquero frente a nosotras se quitó el pantalón, mientras otro con pantalones de cuero de vaca y de torso desnudo le baila muy cerquita a Rain y Lisa le pasa la mano por el cinturón para dejarle otros cuantos dólares.