Dos semanas después.
La cabeza no me ha dejado de doler desde hace una semana, he intentado disipar un poco, pero siempre regresa.
Es peor en las noches, se apacigua después de beber.
Mientras corrijo algunos pendientes, diviso la hora, apenas son las cuatro de la tarde, me remuevo en mi asiento, tengo algo de hambre, una punzada en la cabeza y estoy que no me soporto ni yo mismo.
Terminé los primeros pendientes y continúe con los otros, la cabeza me punza aún más cuando leo las primeras línea