ZAYLA
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza, me golpeaba la cabeza como si me la hubieran abierto. Me quité las sábanas de encima y me incorporé. Recordé todo lo de la noche anterior y me di cuenta de que seguía en casa del tío buenorro.
¿Tío buenorro?
Sí, está buenorro. Pero ahora mismo tengo algo más entre manos.
Necesitaba irme cuanto antes.
La habitación seguía en penumbra y me preguntaba qué hora sería. Miré a mi alrededor buscando al tío buenorro, pero no estaba cerca. No llevaba relo