Alayna despertó por los ruidos en su habitación, quien era tan estúpido como para molestarla cuando tenia sueño, se removió incomoda, abrió los ojos de golpe y enfocó al chico sin camisa frente a ella, solo tenía una toalla enredada a la cintura.
Sintió la cara caliente en segundos, esquivo su mirada y se dio cuenta que no estaba en su habitación, los tonos oscuros de los muebles le quitaba vida al lugar.
Obviamente estaba en la habitación de su esposo, él hombre se acercó a ella y le extiendo