Capítulo 80. Grito de auxilio.
Él la miró con asco absoluto.
—No hay tiempo para tus estupideces de niña mimada.
—Me voy a vomitar encima de ti —advirtió ella.
Tragó saliva de forma ruidosa, fingiendo náuseas inminentes y tapándose la boca.
Andrés soltó una maldición en voz alta. Soltó su brazo con brusquedad y la empujó hacia la puerta del baño de mármol.
—Tienes diez segundos. O te saco arrastrada por el pelo y manchada de vómito.
Lidia entró al baño. Cerró la puerta de madera. No le puso el seguro.
No vomitó. No lloró.
S