Mundo de ficçãoIniciar sessãoMía estaba terminando de bañar a Liam cuando sintió que tocaban a la puerta. Malena se asomó con una sonrisa y juntas lo miraron con los ojos llenos de ternura.
—¡Es hermoso! —exclamó su madre haciendo un puchero—. Nunca tuve preferencia entre tener niñas o varoncitos, pero no cabe duda de que este príncipe es una dulzura.
Lo cargó, ya vestidito y escuchó a Mía suspirar.
—M







