Mundo ficciónIniciar sesiónMía alargó la mano con los ojos cerrados y se levantó de golpe cuando no encontró a su hijo.
Aquello hizo que Leo se incorporara también de un tirón, como si lo hubieran abofeteado, y los dos miraron al centro de la cama donde había una hoja blanca escrita en grandes letras con marcador rojo:
«Hoy los tíos van a cuidar a Liam.
Ustedes descansen.
Sam y Guido»
Mía se dejó caer bo







