Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro Di Sávallo alargó la mano sin mirar y palmeó con urgencia el brazo de su esposa para que prestara atención. Cuando Gaia se dio la vuelta buscando una explicación y siguió la dirección de su mirada, creyó que el corazón se le saldría del pecho. Entrando a la iglesia, como un condenado rey, venía su hijo mayor, con una hermosa mujer colgada de su brazo.
Lo acompañaba también un hombre jo







