Mundo de ficçãoIniciar sessãoMía pasó las palmas abiertas sobre la falda del vestido de novia, era absolutamente precioso. Se limpió las últimas lágrimas que había decidido permitirse por él. Vio a través del vidrio polarizado cómo Galiana se acercaba al auto y destrababa la puerta, abriendo la boca con emoción.
—¡Dios mío! ¡Estás bella! —exclamó mirándola de arriba abajo y luego tomó su







