»Días después, luego de que la manada rival hubiera celebrado su victoria sobre la manada derrotada, una mujer salió del bosque. Era hermosa, más allá de las palabras, con una piel de porcelana que emanaba como la luna, su cabello oscuro arrastrándose detrás de ella mientras caminaba, sus ojos esmeralda centelleando. Y lo más importante: su aroma atrajo a todos los lobos viudos y solteros de la manada, ya que podía imitar el olor de sus compañeros, muertos o no encontrados. Su aroma confundió s