—¡Tatiana! —Helena llamó horrorizado. Su corazón comenzó a latir con fuerza en su pecho, su loba no estaba del todo bien, tenia ya mas de un mes que no le hablaba.
Y eso la hacia mas vulnerable.
Tatiana estaba furiosa y tenía los puños cerrados a los costados.
Helena estaba segura de que la iban a golpear muy fuerte esa noche.
—¡Tú! —Tatiana se burló y dio un paso más cerca.
Helena intentó dar un paso atrás, pero la cama detrás de ella detuvo sus movimientos.
No había forma de huir de Tatiana.