—¡Llamen al curandero de la manada! —ruge Alfa Ace con ira cuando el sirviente que envió entra a su habitación.
Parece que está tardando demasiado en llegar.
Mia se ve muy débil y herida, y le duele el corazón verla así.
Tanto Soraya como Kai se unieron para atacarla. Quién sabe qué habría pasado si no hubiera ido allí. Jura que hará que Soraya sea castigada. Hará que la castiguen tan severamente que la próxima vez que se le pase por la cabeza algo así lo olvidará al instante.
—Bebé —la llama,