—¿Sí? —grazna Soraya. Su voz suena destrozada, y espera que no se fije demasiado en ello.
Alfa Ace la mira sacudiendo la cabeza, con los ojos muy abiertos.
Soraya recuerda todo lo que le dijo sobre ella y hace una suposición acertada.
Asiente con la cabeza, y él se desinfla visiblemente de alivio.
Saltan de la cama y se arreglan la ropa. Se pasa los dedos por el desorden de su cabello para que se vea un poco más aceptable. Alfa Ace hace lo mismo, incluso se frota los labios para eliminar la hu