Nuevamente era otro día para que Tatiana siguiera descubriendo cómo obtener qué y dónde del rey Alfa supremo por orden de su padre y también para odiar a Helen y maldecir toda su existencia.
Durante cinco noches seguidas, el rey no la había llamado ni una sola vez para satisfacerlo y eso era algo realmente extraño para ella.
Desde que llegó a esa manada, no habían pasado cinco noches seguidas sin que ella entrara a los aposentos del rey para satisfacerlo. Estaba aún más molesta porque sabía qui