El rey se paró entre las dos chicas, sin saber a quién creer.
Tatiana todavía estaba furiosa y lanzando a Helena una mirada asesina quién parecía muy relajada cuando se puso de pie.
No tenía idea de cómo Tatiana llegó a descubrir tan rápido que sus cómplices estaban siendo arrojadas al calabozo, lo que sabía era que no iba a sentarse y ver a la amante arruinarle las cosas.
—¿Qué quieres decir con que estoy mintiendo? Ni siquiera estabas allí. —Helena respondió a Tatiana, quien parecía desconcer