—¡Todos ustedes se van a arrepentir! ¡Les juro que esto no ha terminado! —Alfa Mason gritaba a todo pulmón mientras lo arrastraban.
—Cállate, viejo perro. ¡Has sido derrotado, lidia con eso! —gruño Beta Leo.
—¡Eres un bastardo mentiroso y traicionero! —le disparó a Beta Leo mirándolo con el odio más profundo de su alma—. ¡Mi fantasma te perseguirá por lo que me hiciste! ¡Me aseguraré de llevarte conmigo!
—Que lo encierren en la mazmorra de máxima seguridad que tenía las paredes revestidas de pl