—Leo. —Tatiana llamó mientras entraba a la oficina de Beta Leo. Había una expresión de preocupación en su rostro que hizo que Leo se pusiera de pie.
—Tatiana. ¿Qué pasa?
—No vas a creer lo que encontré cuando llegué.
—¿Qué pasó? —preguntó alarmado.
Tatiana adoptó una pose en jarras.
Todavía estaba conmocionada por el hecho de que el rey Ares se había quedado en el salón principal esperando que ella regresara.
Le tomó toda su energía mentirle con cara seria.
Cuando le preguntó dónde había estado