Dentro de la habitación de Luciano… Selena se vistió y se dirigió a la puerta, cuando de repente pensó en algo y se dio la vuelta. —¿Qué somos, Luciano? —preguntó de pronto. Luciano frunció el ceño.
Nunca le había preguntado algo así, y por la mirada en sus ojos, supo que hablaba en serio. Se incorporó y la miró. —¿Qué es esto?...
—Esto que hay entre nosotros… quiero saber si solo soy un juguete sexual para ti —susurró Selena, mirándolo a los ojos. Luciano negó con la cabeza.
—Oye, oye, no diga