Xavier seguía mirando a Valeria con incredulidad. Ella ya estaba menos molesta y se giró hacia él.
—Sabes, a veces puedes ser muy malo, la película me emocionó mucho —se quejó con un puchero que a Xavier le pareció adorable—.
—Vale, lo siento. —Ah, y se me olvidó decirte que nos vamos mañana al mediodía. Valeria frunció el ceño. ¿No se suponía que iban a partir hacia Inglaterra el sábado?
—Bueno, cambié de opinión. No necesitamos muchas cosas, ya que solo estaremos allí dos semanas, y además qu