Perspectiva de Mariana
La sala de juntas de Éclat Ferreira era un sitio imponente… Pero en ese momento, lo que me importaba un comino era la decoración. Eran los tres tíos sentados enfrente de mí. Representantes de uno de los mayores proveedores internacionales de la empresa. Rusos, barbudos y con unos trajes que costaban más que mi antigua casa. Habían venido para renovar el contrato de seguridad digital y se estaban empeñando en demostrar lo mucho que dudaban de mi valía.
— Con todo el respet