Punto de vista de Mariana
La invitación llegó a través de Eliete, que me miró con un brillo de sorpresa en los ojos.
— La señora Helena quiere hablar contigo, Mariana.
— Ha dicho que te invita a tomar el té mañana a las cuatro. Si te apetece.
La miré, completamente sorprendida, pero simplemente asentí.
Helena.
La madre de Rodrigo.
La mujer que había pasado décadas siendo eclipsada por Nelson, viviendo como una sombra en aquella casa grande y silenciosa, y a la que yo apenas había visto de pasad