Cap.92
Él se acercó, y el aire en la cocina se volvió denso con su olor a algo amaderado y caro, distinto al olor a harina de la noche anterior.
Se inclinó y dejó un beso suave en la frente de Laura.
—Tengo un evento al que ir, princesa. Un desfile de moda benéfico.
—¿Puedo ir? —la esperanza en su mirada era hasta graciosa.
—Cuando seas un poco más mayor —dijo él, con la voz suave para ella, pero sin dejar margen para discusión.
Entonces, sus ojos se volvieron hacia mí.
Aquella mirada, intensa