Nos quedamos en silencio un momento, solo mirándonos a través de la sala desordenada, jadeando, con el aire entre nosotros cargado de todo lo que había pasado y de lo que no.
— Esto no puede volver a pasar —afirmé, forzando cada palabra. Necesitaba decirlo y que fuera verdad.
Me miró durante un rato largo e insoportable. Sus ojos parecían leer cada pensamiento confuso en mi cabeza, cada temblor en mi cuerpo. Pero no asintió ni dijo que estaba de acuerdo.
— Rodrigo —insistí, con la voz casi supl