Mundo ficciónIniciar sesiónEl despertador sonó a las seis de la mañana. Respiré hondo, me puse una sonrisa y fui a despertar a Laura.
—¡Buenos días, princesa! ¡Hora de convertirse en una súper alumna! —el ritual de la mañana fue más rápido de lo que pensaba. Laura, aún medio dormida pero colaboradora, se puso el uniforme impecable. Bajamos juntas al comedor. La mesa enorme







