Él dio un paso hacia adelante, mirando fijamente a la directora con los ojos entrecerrados.
— Ella está aquí porque es de la familia. Y tiene toda la razón del mundo. Pago este colegio para que cuiden de mi hija, no para que la lesionen y pasen de ela.
La directora se encogió na silla. Se le notaba a la legua o miedo que tenía de perder el apellido Ferreira de la lista de benefactores.
— Le pido disculpas, no era nuestra intención... hablaremos con los padres de Luna y...
— Espero que esto no v