Cap. 157
El lunes llegó con un cielo grisáceo que pegaba totalmente con mi estado de ánimo.
Pasé toda la mañana dividida entre ayudar a Eliete con Laura e intentar no pensar en la cita que tenía.
Fracasé en ambas cosas.
Eliete notó mi nerviosismo y Laura se quejó de que estaba empanada mientras le peinaba el pelo.
— ¿Estás pensando en papá? —preguntó ella con esa mirada de pilla.
— ¿Qué? No. Claro que no.
— Mentira. —Se rió, encantada con su propia conclusión—. Que sí. Se te pone la cara roja.