Cap.151
(Visión de Mariana)
Me desperté sin saber dónde estaba.
Durante unos tres segundos, mi cerebro no procesó nada… solo sentía un calor delicioso, el peso de un brazo en mi
cadera y el olor…
Su olor…
Casi salté, al ver que estaba en un sofá, pero el brazo fuerte me mantuvo donde estaba.
Vale, Mariana. Respira… la gala, su apartamento… sus dedos… nuestra conversación sin mentiras y entonces…
No me moví. Solo respiré hondo para tranquilizarme y miré de reojo a él, sin querer despertarlo.
Y D