El sonido del piano de Laura era lo único que me mantenía cuerda.
Notas vacilantes de "Para Elisa" subían y bajaban por el pasillo; un intento mono y algo torpe que era el polo opuesto al caos que me rondaba la cabeza.
Estaba tumbada en la cama, mirando al techo, intentando hacer un inventario mental en el que él no apareciera.
Jaime, la graduación, el informe final, mi título. La promesa de un trabajo de verdad, una vida estable cuando toda esta locura terminase.
Debería estar planificando cos