PRACTICAMOS EL PORNO 2
ROSIE
No podía creer que estuviera realmente de rodillas delante de Jerry, mi vecino, mi fantasía secreta durante meses, con una cámara grabándolo todo. Mis labios se estiraron alrededor de su gruesa polla, chupándola cada vez más profundamente, con una mano rodeando la base y la otra acariciando suavemente sus testículos.
Dios, sabía salado, cálido, almizclado... tan masculino. Gemí alrededor de él, disfrutando de lo pesado y vivo que se sentía contra mi lengua. Cada vez