02. ¿Eres tú?
—Te has vuelto completamente loca.
Livia suspiró, dejó la copa medio vacía sobre la mesa y observó a Kala.
—¿Qué otra cosa puedo hacer?
—No tienes por qué atender el llamado de nadie, Livia. Menos sentirte responsable por toda esa gente que ni siquiera conoces. ¿De verdad piensas cambiar toda tu vida por la petición de una difunta? —cuestionó Kala con dureza.
Livia tomó un sorbo de su copa. No se arrepentía de buscar a Kala para darle la noticia. Hasta creyó que ella iba a volvers