59. ¡Nikki puede ir!
59. ¡Nikki puede ir!
Nikki creyó que sería aplastada por la cercanía de sus padres, pero ni se le ocurrió quejarse. Miró a la secretaria y quiso sacarle la lengua, pero si la descubrían, seguramente sería castigada por su madre. Así que, se guardó sus intenciones y sonrió. Optando por otro método menos rebelde, pero igual de efectivo.
—¡Te hemos traído helado, papito! —gritó interrumpiendo a sus padres, cuando el apretón se hizo más fuerte.
Fue Nova la primera en apartarse, se lamió el labio y