54. No seas dramático
54. No seas dramático
Nova había pasado del miedo a la euforia y una semana después, se moría de nervios mientras elegía el vestido para la fiesta que Daxton Ridley ofrecería esa noche para darle la bienvenida a ella y a sus hijos.
—Cálmate, Nova. Estresarte, no le hará ningún bien al bebé, creí que eso ya lo sabías —la regañó Zaria por quinta vez en menos de treinta minutos.
—No puedo evitarlo —respondió, acariciando su vientre plano—. Conocer a toda la familia es abrumador…
—No es como si tod