Amaneció y Adhara no encontró a Antonio.
Bajó del árbol y Antonio salió entremedio de las plantas y dijo -buenos días, ¿tomamos desayuno? - mostrándole unas frutas que había encontrado y indicando una pequeña fogata donde estaba calentando agua.
-Perfecto haré unos panes para colocar a cocinar-
-Panes, ¡¡qué exquisito!!-
Adhara sonrió, hace tiempo que no conversaba con alguien y además hacer fuego era unas cosas que le costaba mucho, pero a Antonio se le daba muy bien.
Pasaron los días y los do