Ángela se tomó con calma su café y sus galletas mirando cada movimiento de Raúl, luego lo llamó -¿Raúl a qué hora sales?-
El muchacho abrió los ojos
-jajaja no me mal interpretes, es que quiero hablarte de trabajo- dijo ella
-¿¿trabajo?? Mmm salgo en media hora más-
-perfecto, te espero en esta dirección, queda a dos cuadras de acá- Ángela le pasó en una servilleta la dirección de la empresa
-¿empresa Casablanca? ¿trabaja usted allí?-
-sí yo trabajo allí, es una buena empresa-
-claro que sí, una