Luego de unos minutos Luis separó su boca y vio los ojos grandes de Paula, se separó aún más y ella reaccionó -vete de aquí ¡¡y no vuelvas más!!- ella estaba colorada y descolocada.
Él retrocedió y se fue, había logrado su cometido, ella se dio cuenta de que eran mis besos.
Paula se sentó en el sillón, pálida, se tocó los labios con su mano… ese beso… no… no.
Luis volvió a la empresa, Ángela estaba en su nueva oficina con empleadas de aseo, porque mandó a que le hicieran un aseo profundo. Cuando