Antonio en su cama, al lado de Paula que estaba profundamente dormida, pensaba en Kate y su hija, en la custodia de Benjamín y de cómo tenía que ser responsable por todos, incluida Paula.
Esa mañana él se levantó temprano, fue a correr, para despejarse y luego al supermercado. Allí compró muchos alimentos y llenó la maletera de su auto.
Fue directamente a la casa donde estaba Kate, decidido tocó el timbre
La señora María que ya estaba en pie, abrió la puerta
-buenos días- dijo ella reconociéndolo de inmediato
-buen día, soy Antonio papá de Benjamín- dijo él abriendo la maletera y sacando bolsas
-¿y esas cosas?-
-son para ustedes, ¿me puede ayudar?, en la maletera hay más- dijo él
La señora María miró el auto que estaba lleno -¡¡con esto tenemos como para tres meses!!- exclamó
Sacaron todas las cosas, las colocaron en la cocina y Antonio apartó bolsas rosadas -estas son para Kate, no me aguanté, las encontré tan lindas que las tuve que comprar- dijo él
La señora María supo de inmediato