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Las chicas me estaban esperando, yo camine a ellas y me senté en la mitad de ambas, Barbie me dió un golpe en el brazo.
— ¿Desde cuando tienes algo con mi hermano? — Me preguntó.
Yo la mire despectivamente.
— Yo no tengo nada con él, mi papá le pidió que me cuidara — Barbie levantó una ceja.
— ¡te lo juro! ¿tu hermano es un dolor en el trasero, como te lo aguántate tantos años? — le pregunté.
Aguantar a Caesar más tiempo de lo requerido era perjudicial, ahora entiendo porqué Barbie se fijó en