**AMARA**
El pasillo del piso ejecutivo parecía un corredor de ejecución. Los empleados mantenían la vista clavada en sus pantallas, temerosos de cruzarse con la tormenta que emanaba de nosotros. Magnus caminaba a tres pasos de distancia, con la espalda recta y el mentón alzado, proyectando la fría invulnerabilidad que la junta directiva esperaba de su nuevo líder. Nadie diría que hace apenas tres minutos me tenía sometida contra la caoba de su despacho.
Al llegar a las puertas de cristal esmer