**MAGNUS**
Me giré hacia la pequeña cocina de servicio del avión. En cuanto crucé el umbral hacia ese reservado estrecho, escuché el sutil roce de unos estiletes de aguja contra la alfombra. El pulso se me aceleró con una descarga de adrenalina pura y helada.
Amara entró detrás de mí, deslizando la puerta corredera de madera maciza con un clic sutil que nos dejó en una penumbra densa. El espacio era tan reducido que su fragancia a jazmín y pecado me golpeó la nariz de inmediato, saboteando mi b