**AMARA**
El sol pálido de Escocia se filtraba por los ventanales de la planta alta de la mansión Sterling como una advertencia silenciosa. Me puse en pie frente al espejo de mi tocador, observando con un brillo de pura picardía el contraste entre mi gargantilla de diamantes y las sutiles marcas violáceas que los dedos colosales de Magnus habían esculpido en mi cuello. Su ruda opresión de la madrugada seguía latente en cada poro de mi piel, un mapa secreto de nuestra compartida perdición que ni