_ Ay dios mío.
Me doy cuenta.
_ Eso es lo que le estaba diciendo a tu madre ese día.
O, a punto de decírselo, antes de que Miles los interrumpiera, buscándome. Scott estaba convencido de que estaba sentado sobre una fortuna sin explotar en la mina. Por eso no le importaba la cadena hotelera. Por eso llamó tonto a Diego.
_ Qué tonto astuto y emprendedor.
Diego se ríe, pero es un sonido amargo. Un sonido que hace cuando intenta ocultar el hecho de que tiene problemas. Coloco mi mano en su an