_ ¿Prue?
_ ¿Sí?
Mi cabeza se vuelve hacia Diego, para encontrarlo sosteniendo la crema sobre mi taza.
_ ¿Crema y azúcar?
_ Sí, por favor _ Lo prepara en silencio y luego coloca la taza frente a mí _Gracias.
Tomo un largo sorbo, liberando un suave gemido. Tiene razón: en comparación, las cosas del alojamiento del personal saben a barro. Me observa en silencio saborear mi café, con una mano apoyada sobre la silla de comedor tapizada en damasco, hasta que empiezo a retorcerme bajo la mirada pes