Capítulo 21
La mañana llegó tranquila, el viento fresco entrando por la ventana apenas abierta hacía que el delta se acurrucara más entre las sábanas y el cuerpo del alfa, sabía perfectamente que debía despertar, el gruñido en su estómago le estaba pidiendo que se levantará a buscar un poco de comida, pero su cansancio y lo agradable que era estar así junto al alfa le obligaba a mantenerse en su lugar, quería seguir recibiendo más de esas suaves caricias en su espalda. No iba a negar la comodidad que estaba