Capítulo 22
Un grupo de lobos llegó corriendo a la dirección que Adalrik les había indicado, la preocupación de que su líder estuviera herido y en peligro de muerte, el alivio se hizo presente en todos cuando se percataron que el accidente había sido menos grave de lo que habían imaginado. Shi estaba recargado contra el hombro de Kiyan, sus ojos estaban cerrados y su respiración estaba un poco agitada por contener el dolor que sentía, Kiyan también tenía sus ojos cerrados, concentrándose en liberar feromona
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