- ¿Qué pasa, Renato? Te noto preocupado, dime, no estás feliz - dice mientras sus ojos se inundan de lágrimas.
Sé limpia las lágrimas, no se esperaba esa reacción de él, pero en el fondo temía que esto sucediera.
- No, Kiara, no llores, eso le hace mal al bebé – dice eso, cuando a Aitiana la hizo llorar y no le importó que dañara a su propio hijo.
- Está bien, tienes razón, nuestro bebé siempre tiene que estar feliz. Te amo Rena y siempre...
- No me llames de ese modo nunca más, entendiste Kiar