Aitiana durmió toda la tarde, con el sedante que le mezcló Elian, en su vaso de agua, tuvo que ir Ignacio a despertarla.
- Aitiana, cariño, despierta, vamos remolona despierten ambos, que ya es muy tarde.
- Si, ya voy papá, es que tengo mucho sueño, Aitiana se da media vuelta y sigue durmiendo.
Ignacio sonríe.
- Vamos Aitiana que debes comer algo antes de irnos.
- ¿A dónde?
- Al cumpleaños de Renato.
Aitiana salta de la cama, se despabiló rápidamente, al sentir el nombre de Renato.
Ven